Juglar de la maleza, cánticos zumbantes…
Inyecta su lengua, tu insaciable apetito.
De su efectivo y austero verdugo.
Se quebró la rama que unía mi raiz al suelo y miles de palabras quisieron abandonarme. Estoy en la búsqueda de atarlas a todas con un mismo hilo. Piedad!... a penas puedo enhebrar una idea.
Juglar de la maleza, cánticos zumbantes…
Inyecta su lengua, tu insaciable apetito.
De su efectivo y austero verdugo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario